Ahora imagina que tú ya tienes un excelente coche. Llega alguien y te regala el coche de lujo. Tú no lo necesitas , pero decides usarlo, cuidarlo y disfrutarlo porque realmente te encanta. Esa es la diferencia.
Esta no es una frase de desamor ni de indiferencia. Es, paradójicamente, la base del amor más fuerte que puedas construir. En este artículo, exploraremos por qué este pensamiento es la llave para relaciones saludables, cómo aplicarlo en tu vida y por qué decir "sí puedo vivir sin ti" es el requisito indispensable para decidir, cada día, que quieres vivir con esa persona. Aunque no tiene un autor único registrado, la frase resuena fuertemente con las enseñanzas de la terapia gestalt, el psicólogo Walter Riso y la filosofía estoica. Es una versión moderna y directa del concepto de "amor adulto". no te dire que no puedo vivir sin ti porque si puedo
Eso no es amor maduro; es miedo al compromiso disfrazado de fortaleza. Ahora imagina que tú ya tienes un excelente coche
La versión correcta de esta filosofía es: "Soy un individuo completo sin ti. Y aun así, he decidido compartir mi completitud contigo. Eres un lujo, no una necesidad. Y por eso te cuido tanto." "Llevaba 5 años con mi pareja. Estaba agotado de sentir que si no le escribía cada hora, el mundo se acababa. Un día, en terapia, el psicólogo nos dijo: 'Ustedes no se aman, se necesitan desesperadamente. Eso es otra cosa.' Esa es la diferencia
Mientras el amor infantil (o el amor de la dependencia) dice: "Te necesito, por lo tanto te amo" , el amor adulto proclama: "Te amo, pero no te necesito para respirar. Te elijo, no te sufro."
Un error común al adoptar esta frase es volverse frío, distante o arrogante. Algunas personas la usan como escudo para no comprometerse: "Yo no necesito a nadie, así que si te quejas, me voy."